A pesar de que el verano es
largo y da tiempo de sobra para planificar con ahínco las plantillas, la
mayoría de clubes dejan algún que otro cabo suelto para el final del mercado. El
Espanyol es otro de los muchos clubes españoles perseguidos por una delicada
situación económica. Esto hace que cada jugador que destaque se coloque casi
por inercia en la rampa de salida en caso de recibir una buena oferta. Los
últimos han sido Juan Forlín (al Al Rayyan por 3,5 M. €.), Jordi Amat, (al
Swansea por unos 3 M. €.), y Wakaso Mubarak, traspasado al Rubin Kazan por
cerca de 6 millones de euros. Sin embargo, para reforzarse el conjunto perico
tiene que hacer malabares. Cedidos, fichajes a coste cero, etc., la falta de
recursos monetarios ha de ser paliada con trabajo e inteligencia, y así ha sido
también este verano.
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Foto: Calciomercato.com |
Entre las necesidades a
mitigar en el cuadro catalán, la del puesto de delantero centro estaba en
primer plano. Sergio García, pese a no ser un punta nato, se ha convertido en
la referencia ofensiva que demandaba el equipo, y Stuani es sinónimo de lucha y
entrega, pero las virtudes que se requerían por parte de la dirección deportiva
españolista eran otras. Prácticamente con el mercado echando el cierre, el
Espanyol se aseguró la incorporación –que no fichaje, pues llega como cedido-
de John Córdoba Copete, delantero de tan solo 20 años, (11 de Mayo de 1993,
Chocó, Colombia).
John Córdoba se formó en la
cantera de Envigados, equipo con el que debutó en la Primera división
colombiana en el año 2010. Sin embargo, no fue hasta el 2012 cuando se haría
con un puesto de titular en la escuadra cafetera, que ese mismo verano lo
traspasaría al Chiapas mexicano. Desde su llegada a México, Córdoba no tuvo
demasiadas oportunidades, por lo que la salida a otro club que le permitiese
seguir con su proyección era una opción más que viable. Internacional sub-20
con la selección colombiana, disputó el pasado mes de Enero el Sudamericano de
dicha categoría, en el que su equipo se consagró campeón, y él fue una de las
piezas importantes, junto a la estrella Juan Fernando Quintero, y otros como
Juan Pablo Nieto o Mauricio Cuero. También lo hemos podido ver en el Mundial
sub-20 celebrado en Turquía entre los meses de Junio y Julio.
Un
arma diferente para Aguirre
Antes de comenzar a desgranar sus características, es
conveniente comentar que Córdoba supone un elemento totalmente diferente a todo
lo que posee Javier Aguirre, algo que siempre enriquece el plantel. John
Córdoba, que a simple vista ya llama la atención debido a su extraordinaria
planta física –roza el 1,90 de altura-, es un delantero centro, diestro de pierna,
fuerte y de gran potencia, que encuentra en el permanente contacto físico con
los defensores una de sus cualidades más utilizadas.
Cuando empleamos la palabra delantero lo hacemos
refiriéndonos a un significado estricto del término. Córdoba es un ‘9’ puro,
una referencia fija e incómoda para los zagueros rivales. Su corpulencia le
permite ganar la posición con frecuencia, aunque esta es una virtud que debe
explotar aún más. Difícil de parar cuando arranca, técnicamente es limitado, y no es raro verle embarullarse con la
pelota, especialmente en carrera, fruto también de la vehemencia con la que
disputa cada lance del choque.
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Foto: Colombia.com |
Oportunista y de potente juego aéreo, crea infinidad de problemas a los centrales, por su
continua pelea en el cuerpo a cuerpo, faceta en la que se sabe con muchas
posibilidades de salir vencedor. Intenta no permanecer estático y tiene cierta
habilidad en los desmarques al espacio. Impredecible en la definición, te puede
resolver la jugada a priori más compleja y luego errar la más sencilla. Esto lo
convierte en un delantero con un amplio margen de mejora, que pasan sobre todo
por potenciar sus cualidades con balón y tratar de ser más frío de cara a
portería. Javier Aguirre, inteligente como pocos, a buen seguro tratará de
potenciar sus condiciones en busca del beneficio colectivo.
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