14 de octubre de 2012

Fútbol Anfetamínico: "La Intro".



“Hace años dije que si me daban a elegir entre marcar un golazo al Liverpool o acostarme con Miss Mundo, iba a tener una difícil elección. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de hacer ambas cosas”. George Best.

Esta frase del mítico George Best bien puede condensar lo que vendrá a ser la ideología de este blog, el centro de todas y cada una de las historias que aquí se vayan dando cita. Hoy en día, sería algo inimaginable oír decir algo semejante a un futbolista profesional, rápidamente sería tachado de irresponsable por su club y los medios se volcarían contra él, “no está dando una buena imagen para los niños” dirían… En definitiva, algo que podría valerle el fin de su carrera, pero eran otros tiempos. Tiempos en los que el fútbol significaba sacrificio, significaba salir al campo con las medias rasgadas o las calzonas sucias, significaba sentir la camiseta que portabas con orgullo. Por aquel entonces, el fútbol era historia, que digo era, empezaba a ser verdaderamente historia. Una historia que muchos románticos hoy añoran, cansados de ver como el balompié ha pasado de ser un deporte de jugadores y aficionados a ser un negocio entre empresas y clientes, en definitiva, era fútbol.

Bien poco importaba el estilo capilar de cada uno, menos aun con quien se acostara o se dejara de acostar el futbolista, cuando el balón rodaba en la cancha, ese fútbol no existía. Y si, estaba permitido fumar, beber e incluso meter la cara donde hoy muy pocos ponen el pie, que cosas verdad… Y por qué no decirlo, también existían anécdotas interesantes fuera de los terrenos de juegos, pero estas nada tienen que ver con las historias que hoy en día nos cuentan. Por aquel entonces, el jugador era un hombre, no una estrella, ni un producto.  Quizás no cobraba millones ni salía con superestrellas de la música o el cine, por supuesto, tener una Top Model entre tus brazos era algo que ni se pensaba. Nada más lejos, su mujer bien podía ser la chica con la que se había criado desde pequeño, o esa que conoció de joven durante el entreno, o aquella a la que vio un día en la barra de su bar favorito. Aun así, sus aficionados le respetaban, sus jefes lo mimaban y su entrenador le echaba la bronca en cada balón que tocaba, aunque la jugada hubiera sido un puto escándalo, “sí míster, como usted ordene”, todo hubiera quedado ahí.

Es realmente eso, ese fútbol lírico a la par que duro, ese fútbol sucio y elegante, ese fútbol, lo que queremos para este blog. Es descubrir historias, analizar detalles, es enfocar aquel fútbol que se practicaba décadas atrás pero sin dejar de lado el actual, queremos narrar historias con un toque rebelde, pero siempre de manera seria, ordenada y con la mayor precisión posible, ¿lo normal verdad?, pues no, desgraciadamente hoy en día esto no es lo normal. No vamos a hablar de peinados ni romances, si de jugadores, de equipos, de entrenadores, de presidentes, de aficionados. Vamos a hablar de fútbol.