16 de agosto de 2013

Fichajes a seguir: Sebastián Cristóforo

La fuga de talentos sigue cada día más presente en España, esto lo estamos viendo en un verano en el que se ha acentuado de manera mayúscula el éxodo de futbolistas españoles hacia campeonatos con un mayor potencial económico. Uno de los a priori damnificados por esta situación iba a ser el Sevilla, que vio como sus dos principales baluartes, Jesús Navas y Álvaro Negredo, se marchaban con destino a Inglaterra, para engrosar las filas del Manchester City. Sin embargo, han conseguido la contratación de jóvenes con un futuro prometedor, como son Jairo Samperio o Vitolo, que unidos a otros refuerzos de mayor trayectoria como son Carriço, Carlos Bacca o Kevin Gameiro, apuntan a un equipo altamente competitivo, a expensas de lo que el devenir del campeonato.


Uno de los movimientos producidos en el conjunto de Emery y que ha pillado a algunos por sorpresa, es la venta de Gary Medel al Cardiff City. A la espera de la llegada de un mediocentro más experimentado -todo apunta a Vicente Iborra-, los hispalenses se han reforzado con otro joven de expectativas ilusionantes. Se trata de Sebastián Cristóforo, que ha llegado al conjunto hispalense a cambio de algo más de 2 millones de euros, para firmar por 5 temporadas.

Sebastián Cristóforo vino al mundo el 23 de Agosto de 1993, en Montevideo, Uruguay. Su corta trayectoria a nivel de clubes se limitaba hasta este mes de Agosto a Peñarol de Montevideo, institución en la que se ha formado como jugador y con la que dio el salto al profesionalismo en el año 2011. Internacional sub-20 con Uruguay, el pasado Enero nos dejó un aperitivo de sus cualidades, en el Sudamericano de dicha categoría que disputó en Argentina. Sin embargo, ha sido este mismo verano donde su fútbol ha trascendido a muchos más ojos, merced a su buen campeonato del mundo realizado en Turquía, en el que el combinado celeste -también sub-20- se alzó con la medalla de plata, siendo derrotado por Francia en una final en la que el propio Cristóforo se impuso en una medular en la que encontró como rivales a Paul Pogba y Geoffrey Kondogbia -ahora compañero suyo-.

¿Qué rol desempeña Sebastián Cristóforo?

Cristóforo, de 1,74 metros de altura y unos 65 kg de peso, es un mediocentro diestro, acostumbrado a desenvolverse en un papel principalmente defensivo, haciendo gala de un notable equilibrio que resulta muy propicio para cualquier equipo. Lucha, briega y mucho sacrificio, Sebastián no rehúye el choque ni el contacto físico, pese a que no cuenta con una privilegiada corpulencia.

Dinámico. Abarca mucho espacio en el centro del campo y esto le facilita la tarea en coberturas y apoyos. Colabora vivamente en la presión, recupera y toca con criterio, buscando siempre asegurar en la entrega. No le pesa la responsabilidad, por lo que no encuentra inconvenientes en reclamar la pelota e incluso animarse a merodear por zona ofensiva cuando la situación lo permite, aunque no es su mayor virtud. También muestra un interesante golpeo a portería desde media distancia.


Antes comentábamos el equilibrio de Cristóforo, y explicamos el porqué. Siendo un mediocentro eminentemente destructor, y sin tener un nivel técnico sobresaliente, es capaz de llevar a cabo unas labores más organizativas, demostrando un buen manejo de balón y una alta precisión en el pase. Esto lo hemos podido ver en el conjunto uruguayo, donde se erigía como el elemento más capacitado para ejercer un fútbol más asociativo. Ante la falta de un distribuidor puro, Cristóforo es quizás el perfil más similar que la selección absoluta viene demandando desde hace un tiempo.

Está por ver el tiempo y la forma de su aclimatación a un fútbol de primer nivel como es el español, aunque con Uruguay ha dejado patente en todo momento una función participativa y protagonista, en la que su carácter le han hecho ser uno de los líderes de la escuadra charrúa, con un juego impregnado por ese gen uruguayo tan característico, basado en una competitividad absoluta. Veremos si Sebastián Cristóforo es otra de esas piezas que el Sevilla es capaz de reclutar a la espalda de muchos y situar en el primer escáparate del fútbol europeo, multiplicando de manera ostensible su valor.