18 de octubre de 2012

Desglosando a Colón de Santa Fe

Que el fútbol argentino no pasa por su mejor momento no es una novedad para ningún seguidor del balompié mundial. Tanto el combinado nacional -pese a que Alejandro Sabella parece tener las cosas muy claras y da la sensación de poder hacer algo importante-, como el torneo doméstico, han pasado por épocas más gloriosas. Cuando se trata el tema del bajo nivel de la competición argentina, son diversas las causas que se exponen, desde la forma de estructurar el campeonato, dividido en dos, lo que propicia que se produzcan multitud de cambios en las plantillas cada poquísimo tiempo, con la consiguiente inestabilidad, hasta los problemas económicos de la gran mayoría de instituciones, que ocasiona la constante fuga de jóvenes, que hace que muchos de ellos hagan la maleta rumbo al viejo continente casi antes de consagrarse en sus clubes.


Pero, pese a todas esas dificultades, siempre apetece ver un partido de la liga argentina. La encarnizada rivalidad entre muchos de sus participantes, la lucha por cada balón o la pasión que se desborda en la mayoría de estadios, son motivos más que suficientes. Como habrán podido comprobar, entre los alicientes no se encuentra el buen juego, ni tan siquiera los buenos equipos. Escasean. Ese es el verdadero problema, por eso cuando vemos a conjuntos trabajados en lo táctico, que además no están exentos de talento, nos deja una grata impresión, amén de suponer una fantástica noticia. Es el ejemplo de Colón de Santa Fe, un modesto a la par que histórico del fútbol argentino, que no destaca por su presupuesto ni por poseer nombres ilustres en su plantel, pero que a día de hoy es uno de los conjuntos más equilibrados del campeonato argentino, y cuyos elementos vamos a desgranar a continuación.  


Ante todo, un equipo

El pasado mes de Febrero llegaba al banco de Colón Roberto Sensini, otrora jugador de la selección argentina, y más tarde técnico de Estudiantes y Newell's, entre otros. Arribó con el campeonato recién comenzado y su trabajo fue más que óptimo, dejando al equipo 7º clasificado. Esta temporada el arranque de Colón ha estado a la altura de lo esperado, situándose en las primeras posiciones al principio, para asentarse en la zona noble en estas últimas fechas, dejando claras sus señas de identidad y perdiendo puntos que por merecimientos quizás deberían de figurar en su casillero. Esos son los fríos números, pero obviamente hay más.

La escuadra de Sensini se caracteriza por ser un bloque bien armado, que apuesta por un 4-4-2 muy definido, aunque a veces también puede parecer un 4-3-1-2, con uno de los volantes en el enganche, y que llama la atención por la mezcla de eficacia defensiva, equilibrio táctico y variantes ofensivas, que lo hacen ser, dentro los lógicos parámetros de un equipo humilde, un conjunto muy completo y bien trabajado.

La línea defensiva está compuesta por dos centrales contundentes, cuyos protagonistas no han terminado de ser indiscutibles, y ha habido cambios en varias ocasiones, así es habitual ver al uruguayo Alcoba y a Pellegrino formando un tandem en la retaguardia, pero tampoco es de extrañar que el elegido sea Raldes. Los laterales destacan por la presencia de dos jugadores con una más que interesante proyección ofensiva, y que son capaces de adquirir bastante peso en el juego del equipo. El flanco derecho es para Maximiliano Caire, el zurdo para Uribarri.

La parcela ancha es un importante bastión en el equipo de Colón. El medio es para dos centrocampistas que aportan un alto grado de trabajo en la presión y recuperación,  Adrián 'el polaco' Bastía y Sebastián Prediguer, destacando ambos por su agresividad y capacidad para asfixiar al rival en el centro del campo. La antítesis la encontramos en los volantes, que no extremos, escorados a los costados, que aportan talento, encarnado en la figura de Lucas Mugni y llegada desde atrás, con Iván Moreno y Fabianesi, además de tener una notable incidencia en la creación de juego.

En el ataque nos encontramos habitualmente con una pareja de delanteros, que dependiendo de los elegidos, actúan como dos rematadores, tarea que desempeña el indiscutible Emmanuel Gigliotti, o por el contrario, uno de ellos retrasa levemente su posición para hacer las veces de enganche y tener cierta caída a bandas, papel que se disputan entre Facundo Curuchet, Rubén Ramírez -siendo este un delantero más referente-, e incluso el paraguayo Jorge Achucarro.



Las piezas de Colón

Maximiliano Caire (12-7-1988)

Su buen arranque de campeonato le ha permitido incluso tener opciones para ir convocado con la selección argentina. Lateral diestro, de buen físico, que acostumbra a cumplir con creces en la zona defensiva, donde se muestra agresivo, luchador y pegajoso en la marca. Presiona mucho al atacante, lo que también le hace ser muy seguro en el uno contra uno. Contundente y bien al cruce, a ello suma una importante vocación ofensiva, lo que hace que recorra el carril diestro en bastantes ocasiones a lo largo del encuentro, no siendo extraño verle pisar el área rival, llegando desde atrás con mucha fuerza en sus galopadas.


Bruno Uribarri (6-11-1986)

El dueño del carril izquierdo de Colón en la defensa. Bajito, de escasa compléxión física. Su buen manejo de pelota hace que otorgue al equipo una más que aceptable salida de balón desde atrás. Muy regular en fase defensiva, no duda en marcharse al ataque en cuanto tiene la más mínima ocasión y si puede llegar hasta línea de fondo, aportando una gran profundidad en sus subidas. Bastante rápido.



Adrián Bastía (20-12-1978)

De esos jugadores a los que se les suele decir que son la prologación del entrenador en el césped. Típico 'stopper', que realiza un trabajo oscuro fundamental para el equipo, desplegando para ello un profundo desgaste físico. Notable tácticamente, corta y toca sin complicarse en exceso. Recuperador incansable, por momentos da la sensación de ser omnipresente. Agresivo, luchador y de gran sacrificio, es el jugador que todo futbolista prefiere tener de compañero antes que de adversario. Su veteranía también le supone una gran ayuda para el rol que desempeña. Está firmando un inicio de temporada brillante.


Sebastián Prediger (4-9-1986)

Formado en Colón, no tuvo suerte en Europa, donde fue cedido varias veces por el Oporto, hasta que la temporada pasada volvió a casa, donde parece haberse reencontrado con su fútbol. Al igual que Bastía, es un medio más de trabajo que de técnica, aunque no tiene mal manejo de balón. Espigado, abarca mucho espacio en el centro del campo, toca fácil y en muchas ocasiones supone un desahogo para liberar de la presión a cualquier compañero. Le gusta aparecer por posiciones ofensivas, aproevechando su buena llegada desde atrás. Es raro verle perder la posición y realiza fantásticas coberturas.

Ivan Moreno y Fabianesi (4-6-1979)

Todo un veterano que parece haberse asentado en Santa Fe, tras no triunfar  en Europa y firmar una dilatada trayectoria en Argentina. Volante diestro, que suele jugar escorado en la banda derecha. Suma una gran cantidad de trabajo, siendo de ayuda tanto al lateral como a los mediocentros, y además significa un importante baluarte ofensivo, dada su buena llegada desde segunda línea y facilidad para ver puerta. Buena técnica, sacrificio y carácter.


Lucas Mugni (12-1-1992)

Puro talento. El faro de Colón a la hora de crear fútbol. Sensini lo sitúa escorado al costado izquierdo, buscando mantener el equilibrio de las dos líneas por detrás de los puntas, pero es un enganche, y constamente tiende a irse al centro, en ocasiones retrasando su posición hacia el mediocentro para iniciar la jugada. Buena visión de juego, gran capacidad de asociación y una superlativa calidad técnica en su pierna izquierda. Todo el juego ofensivo del equipo sabalero pasa por sus botas. A veces es irregular, pero no se esconde, no le pesa la responsabilidad y se ofrece en todo momento. No es para nada lento, pero su velocidad mental supera a la de sus piernas.

Facundo Curuchet (21-1-1990)

Otro producto de la cantera de Colón. Delantero o segundo punta. Diestro,  no destaca por su altura, pero si por su rapidez y escurridez. Habilidoso, con una enorme punta de velocidad, es muy potente en carrera y una vez que arranca es difícil de parar. No rehuye el uno contra uno, donde por velocidad y desborde suele salir vencedor en muchas ocasiones, pese a su escasa corpulencia. Letal cuando encuentra espacios. Muy buena conducción de balón en carrera. Incisivo y móvil, tiene tendencia a caer a los costados, en especial el derecho. Quizás le falte gol, pero es de los jugadores con más futuro del equipo 'negro'.


Emmanuel Gigliotti (20-5-1987)

Pese a su juventud es todo un trotamundos. La clara referencia en ataque. El '9' de Colón es un delantero de la vieja escuela, con buena presencia física, que se maneja a la perfección en el área, su habitat natural, y que tiene en el remate de cabeza una de sus grandes virtudes. Pese a su apariencia tosca, posee un buen manejo de la pelota, y sabe utilizar su corpulencia para batallar con las defensas rivales. Con la portería entre ceja y ceja, tiene una amplia variedad de remate y no se lo piensa dos veces a la hora de ejecutar el disparo. Es garantía de gol en el campeonato argentino.


Este es Colón de Santa Fe, un club que no llama la atención por tener una vitrina repleta de títulos, tampoco por poseer una plantilla cargada de 'cracks' ni por tener el objetivo de salir campeón, pero que si ha sabido conjugar un plantel en el que tienen cabida la veteranía y la juventud a partes iguales, combinando experiencia e ilusión, y que sobre todo, se muestra como un equipo, algo en teoría tan sencillo y a la vez harto complicado actualmente en Argentina.